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domingo, 24 de agosto de 2014

REENCUENTROS


Estos días de descanso, merecido descanso, ¡qué bien vienen en ocasiones las frases hechas!, han servido para reencontrarme con gentes, lugares, sabores y hasta conmigo mismo. Empecé buscando alojamiento cerca de mi querido Tremp, saltando de valle en valle recale en las puertas del aragonés valle de Ordesa, concretamente en la localidad de Fiscal, lugar con un nombre apropiado que en estos tiempos invita al descanso, la despreocupación y la falta de presión, así “trabajan” hoy en día los fiscales, sobre todo en según qué ámbitos.

Mi primera parada fue en el restaurante “El Plano”, tras 9 años sin vernos, los abrazos y el cariño de la estupenda familia que regenta el local nos acercó a aquellos años pasados en que reinaba la alegría. La comida como siempre generosa en calidad y cantidad, lo de la cantidad es un pecado, pues te obliga, yo prefiero cantidades menos generosas y dar la opción de tomar un poco más si te apetece y dentro de un orden. Nos comentaron que como toda la buena gente han sufrido estos últimos años, pero emulando a los eternos Galos Asterix y Obelix han resistido gracias al buen hacer y a una cosa que es innata en esta región, la nobleza, esa poción mágica aragonesa que solo han perdido algunos que se contaminaron al viajar a la capital.
Llegando a Fiscal, nos sorprende el frio de agosto, ya casi olvidado, con que nos regala la cumbre del monte Perdido, cena en Broto y refugio de vuelta a Fiscal con colcha incluida. Por la mañana “India” se baña en las heladas aguas del Ara, yo no, los años no pasan en balde. Llamo por enésima vez a casa Paco de Bielsa, no contestan, ¡qué lástima!, cambio de dirección e intento reservar mesa para comer en “La Choca”, me contesta de forma lánguida, “hace dos años que no abrimos a mediodía”, ¡puta crisis!, como lo lamento. Bajo a Barbastro, pienso en “LA PARROQUIA” y quedo con Leonor Lalanne para proponerle que mis parroquianos puedan degustar su vino, la última semana de agosto recibo el primer pedido, además me llevo su primer libro dedicado, surge una chispa, pondré en mi pequeño local una vitrina con libros relacionados con la gastronomía para que el parroquiano pueda disfrutar un poquito más. Doy una vuelta por la feria medieval, me encuentro con un puesto de chacina de Soria, concretamente de Olvega, pruebo, sabroso, hablamos, en septiembre me visitará el proveedor seguro que hacemos buenas migas. De regreso paro en Naval, compro cacharros de barro, el invierno llegará y las sopas saben mejor servidas en barro artesano.
Muy a mi pesar hay que regresar, “India” reclama el último baño, ¡que narices! Le hecho redaños y le acompaño,¡¡ helada!!, pero salgo reconfortado, afloran los recuerdos, entonces me sumergía en el Bellos, ahora es el Ara. Paro en Ainsa, ristra de ajos, embutidos de La Puebla de Castro y unos cuantos cantos rodados del Cinca para complementar el jardín que estamos remodelando frente a “LA PARROQUIA”.
Una semana de retoques, relajación, relajación, relajación… me come el tiempo, mis parroquianos más pesados llegan de vacaciones, me devuelven a la realidad, me traen magia del norte, morcilla de puerro, chistorra insuperable, mandrágora alucinógena, ¡despierta que el lunes hay que abrir!, ¡que cabrones!, el reencuentro y que no falte, nuevos tiempos, nuevos días, nuevas ilusiones…

sábado, 3 de agosto de 2013

EL SOBRARBE, GUIA PARA ANDREITA

Disfrutando en el Bellos, agosto de 1997
Mi sobrina Andrea me comentó que parará unos días en un camping de Ainsa, el “Peña Montañesa”, no encontró plaza en el “Camping Ainsa”, no es de extrañar pues Juan y familia son gente de buen trato a quienes no les faltará nunca una buena clientela; recordando unos buenos días que pasamos juntos con su hermano y sus primos siendo ella una cría y yo un incipiente alopécico, me pide recordatorio de cómo llegar al rio Bellos donde disfrutamos de unos buenos chapuzones, como lógicamente ha cambiado a su tío por un tiarrón, Rubén, y ambos son de buen yantar  dejo aquí una pequeña guía que espero sea de utilidad:
-          En Labuerda comer en la fonda Carrera es todo un espectáculo, aunque no es fácil primero porque siempre está a tope, después porque cuando en los banquetes finos pusieron de moda servir un sorbete ente platos, aquí te sirven un entremés con embutidos de la tierra capaz de saciar por sí solo al mismísimo Carpanta, si vais, ese día no desayunéis haced mucho ejercicio y listo.
-          Al ladito en San Vicente de Labuerda, está el Merendero Garcés de grato recuerdo para vuestro tío Pepe, una ensalada y chuletillas a la brasa, puede que alguna longaniza y algo de ajo-aceite, buen vino y nada más, ni menos.
-          En Escalona, está  el Hotel Arnal, antes fonda, entonces tenía mayor encanto ahora puede que sea más cómodo pero para mí es más frio, hacerse viejo es lo que tiene que añoras las vivencias de lo original y comparas con lo nuevo que casi siempre sale perdiendo. Aquí tienes la ruta para llegar al río, coge el desvío hacia el Cañón de Añisclo y enseguida hacia la izquierda la carretera para Muro de Bellos, en cuanto pases el puente aparca “y a bañate”.
-          No es fácil subir hasta el Pueyo de Araguás, pero es que allí está el restaurante El Plano donde Mª Angeles y Donato te atienden, ¡qué importante es atender!, Mª Angeles no podía tener un nombre más revelador pues cocina como se llama y que decir del entorno, subid con reserva y sin prisa, comed/disfrutad con calma y bajad cuando la digestión esté hecha, para ayudar podéis acercaros a San Victorián cuna del Reino de Aragón.
-          Si os acercáis a Bielsa, es obligado comer en Casa Paco regentada por una extraña y eficaz pareja que ofrecen una muy buena cocina española y francesa complementada por un insuperable servicio de sala, bueno, de salita ya que el lugar es pequeñito aunque la última vez ampliaron gracias a una terraza cubierta justo en frente del restaurante.
-          Puestos a recomendar la traca final está en Lecína de Bárcabo, tampoco es fácil llegar pero podéis refrescaros en el río Vero y sobre todo disfrutar de los manjares que ofrecen en La Choca, llamad antes, acordad fecha y hora, puede que seáis los únicos clientes del día pero no os defraudaran, con una calma mística os irán recitado platos tan sencillos como excelsos, solo escuchar ya activa la salivación, solo recordar mis tripas se remueven con nostalgia, después muy poco a poco irá llegando la magia, la pena es que se perdió el remate, el abuelo del pueblo que destilaba el orujo murió llevándose consigo su fórmula magistral, "jodio agüelo, cagonlá".
 Pero siempre nos quedará Colungo, célebre por sus destilados y una obligada visita por Alquezar y visitar algunas bodegas por Barbastro, ya en pleno Somontano y comer o cenar en el vecino monasterio de El Pueyo y que se yo cuantas cosas más, esto sería el cuento de nunca acabar. Pasadlo bien, pistas os dejo para ello, ¡ah!, también podéis caminar y disfrutar del paisaje, no todo va a ser comer y beber, os lo dice vuestro tío que os quiere y de esto sabe un rato.

miércoles, 31 de julio de 2013

LO TENGO CLARO


Mañana comienza agosto, el mes escogido mayoritariamente para hacer vacaciones, la mala situación económica reducirá a todos esos imitadores del entrañable Capitán Tan que después nos cuentan sus viajes por todo lo largo y ancho de este mundo.
Hace unas semanas gracias a la red, quedé con un compañero de estudios, futbol y otras aventuras del que por circunstancias de la vida había perdido su pista hace más de veinte años, entre cervezas y chacinas recordamos nuestra gran aventura europea del verano de 1980. Adaptamos de forma artesanal la furgoneta de mi padre, una Jeep Ebro 4x4 que no sobrepasaba los 110 km/h y más parecía una tanqueta militar que un vehículo para vacaciones, le instalamos una nevera conectada a la batería y aprovechando los conocimientos del oficio familiar elaboramos un colchón de lana aromatizada con algunas ramas de tomillo, que una vez extendido ocupaba toda la caja posterior de nuestro glamuroso transporte que guardaba su intimidad con unas cortinillas de tela adamascada de colchón, un perfecto elemento para facilitar nuestro descanso y la posibilidad de relacionarnos mejor con las diferentes  nativas europeas — la verdad es que descansamos de maravilla — con un hornillo de camping y unos cuantos cacharros para cocinar iniciamos nuestro periplo europeo. Primero París, después fue Bélgica, en Bruselas comimos en el parking al pie del Atomium unos agradecidos huevos fritos con chorizo, mientras veíamos aparcar cochazos y la cara atónita que sus ocupantes ponían antes de dirigirse a cenar al restaurante de lujo de la singular estructura; de allí a Holanda donde nos sorprendió su “guardia civil” conduciendo un Porche cuando en nuestro país hacía poco que habían dejado el R-10 para pasar a llevar ostentosamente un Seat 124, ¡cómo cambian los tiempos!, al pasar a la sobria Alemania nos esperaban unos días de descanso en casa de los tíos de mi compañero de viaje en un pueblecito cercano a Hannover donde fuimos seriamente reprendidos por utilizar un vino blanco de batalla para guisar, el tío se lo bebió con satisfacción y contenidas lágrimas de nostalgia. Pasados dos días cruzamos ese serio país por sus amplias y aburridas Autobahns, Múnich era otra cosa, tías en pelotas tomando un tibio sol en su verde (nunca mejor dicho) parque olímpico, gafas de sol y mochila baja y en la parte delantera, ¡cómo han cambiado los tiempos!, tras la agradable dosis de sexo visual y dado que la cosa se empinaba enfilamos los Alpes, primero por Austria, Innsbruck, después Suiza, carísima, tan cara que nos hizo tomar una feliz decisión, era bajar hacia Italia o pasar la semana que nos quedaba en el apartamento de Calella de la costa que tenían los padres de mi compañero, no lo dudamos, a Calella, Italia aún espera.
Antes de este recorrido europeo ya conocía gran parte de España, o eso pensaba, España no te la acabas nunca, la verdad es que llegué con mis recién estrenados veinte años a la conclusión de que como España nada, por eso nos escogen como destino turístico, por eso nos envidian y por eso tratan de quitarnos algo de lo que andan tan escasos, la alegría. La tecnología audiovisual y el National Geographic nos acercan a incuestionables maravillas mundiales, pero no puedo contener mi sonrisa cuando escucho a los aventajados alumnos del Capitán Tan narrar la fabulosa experiencia por los templos budistas de Tailandia, cuando desconocen que en el pequeño pueblo oscense de Panillo tenemos uno, con la ventaja de que tras visitarlo, a pocos minutos, podemos degustar unos estupendos calamares a la romana acompañados de una cerveza bien fresquita en la vecina población de Graus, cuna del ilustre Joaquín Costa. Y New York, la gran manzana, aquel apetitoso perrito caliente recién salido de un carrito ambulante de la quinta avenida, el socarrón escritor ampurdanés Josep Pla, comentó al ver Manhattan iluminado, “y esto quien lo paga”, Josep era más de mar y montaña, donde esté un buen pollo de corral con cigalas o unas albóndigas con sepia, que se quiten los perritos calientes.
Indudablemente el mundo es bello y variado, pero España lo tiene todo, belleza, cultura, diversidad, gastronomía, buen clima y buena gente, ¡quién da más!, no se vosotros, pero yo, lo tengo claro.  

martes, 23 de julio de 2013

UNA SEMANA TRANQUILA


Esta semana de pausa ha sido tranquila, permitiéndonos conocer unos parajes ariscos pero a su vez accesibles y despertando múltiples temas sobre los que comentar que iré dejando caer por este blog.
Casualmente o no, no creo mucho en la casualidad, nuestra morada en el minúsculo pueblo de Castilnuevo tiene como nombre “La Insula” a colación de que al parecer don Miguel de Cervantes escribió durante un retiro en esta población el capítulo de La Insula de Barataria del Quijote, Cervantes no es para mí un escritor de referencia, intuyo que si en su época hubiera tenido la oportunidad de realizar entrevistas televisivas para la posteridad, ocurriría lo que me pasa con Antonio Gala del que prefiero su conversación, la cual me embelesa, antes que su obra literaria que no consigue seducirme; escribir en Castilnuevo debe ser fácil — digo debe pues pese a llevar en el equipaje un bolígrafo no tomé ni un solo apunte— en la actualidad no creo que disponga de más de una decena o veintena de habitantes, yo no vi más de diez, nuestro apartamento era limpio, amplio, funcional, como nada es perfecto tiene el defecto de que en cuanto abres ventanas las pesadas moscas se empeñan en hacerte compañía y al estar en tierras de cazadores, armado con una eficaz paleta me entretengo cazando los fastidiosos insectos, trabajo vano ya que cuanto más mato más parientes vienen al entierro, la solución final fue fumigar con insecticida como un vulgar nazi y dejar las ventanas cerradas pues la suavidad del clima así lo permitía, fuera de esta anécdota el lugar es ideal y lo recomiendo, permite recorrer con justos desplazamientos toda la comarca del Alto Tajo, dejando tiempo para realizar cómodas incursiones por las vecinas provincias de Zaragoza, Teruel y Cuenca que a su vez forman parte del amplio Maestrazgo.
Me sorprendió, gratamente, el escaso bullicio y la casi nula circulación de vehículos por la carretera incluidos los desplazamientos de ida y vuelta a Barcelona, puede que el escoger el lunes en ambos casos fuera un acierto, no obstante en las diferentes visitas por la zona apenas nos cruzamos con visitantes como nosotros y pocos eran los paisanos con los que poder departir, esta baja  demografía es consecuencia de la escasa oferta de servicios, sobre todo gastronómicos, de la que no goza el territorio, la gran beneficiaria de esta situación fue nuestra perra “India” que campó a sus anchas y como es habitual causó sensación entre los escasos habitantes, pero esta y otras vivencias se irán desgranando en posteriores entradas, ahora toca ordenar imágenes, crear un nuevo álbum de Hofmann y volver a disfrutar esta semana tranquila.

viernes, 12 de julio de 2013

AVE CESAR


Con el verano llegan los meses de Julio y Agosto, meses que con el fin de honorar a dos grandes emperadores descuajeringan el sentido de los meses posteriores del calendario, en sus orígenes Septiembre, Octubre, Noviembre, Diciembre, correspondían etimológicamente al séptimo, octavo, noveno y décimo mes del año, por la gloria de los cesares estos meses retrasan en dos su posición perdiendo así toda lógica “Ave, Caesar, morituri te salutant”, la traducción libre actual vendría siendo “haber, Cesar, los que van a morir se cagan en tu puta madre”.
Efectivamente estos meses de estío, que no de hastío, acaban lamentablemente en múltiples accidentes de trágico final convirtiendo lo solaz en tragedia, insto a la prudencia, pienso aplicarme el cuento ya que el lunes parto para pasar una semana por el alto Tajo, desconectaré, llevo porque no queda otra el teléfono móvil y digo que no queda otra pues tras veintidós años vuelvo a pasar unos días a solas con Rosa, bueno no tan a solas nuestra perra “India” también nos acompaña dispuesta a pegarse unos chapuzones, los hijos se quedan en esta ocasión al “cuidado de la casa” y temo que pese a no estar de forma física no dejarán de tener una tozuda presencia, pero bueno, conseguimos tras más de dos décadas romper el hielo y poco a poco volver a navegar en pareja iniciando una particular Odisea que permitirá compartir nuevas aventuras con un Ulises que en esta ocasión es acompañado por Penélope, partiré con 52 años y regresaré con 53, seguro que con el peso de mi cuerpo ocurrirá algo similar, una semanita que espero me nutra de divertidas experiencias para poder compartir.
Sed felices, yo pienso serlo, por el momento paseo por mi barrio cual victorioso emperador, pisando las calles alfombradas de pétalos de flores con que los hermosos árboles comienzan a regalarnos, Ave, Cesar.

domingo, 23 de junio de 2013

VERBENA DE SAN JUAN


Palpo poco ambiente, no me gusta, la culpa se la llevará como siempre la crisis, mentira, la culpa la tienen los excesos, una verbena ya no es motivo de fiesta especial, hoy se vive la fiesta demasiado a menudo, como todo, se ha mercantilizado, lo popular ahora es cutre.
Me introduzco en el siglo pasado, década de los 60, ¡que viejo parezco, que antiguo soy!, verano, ciudad de Barcelona, se celebran las verbenas no solo de San Juan, como hoy, también las de San Pedro y Sant  Jaume (Santiago) se disfrutaban con tronío, ahora ya nadie las tiene en cuenta excepto aquellos que celebren su onomástica y algunos ni así. La ciudad parecía la Roma de Nerón en la película Quo Vadis, desde cualquier terrado de la parte alta de la ciudad enfundándote una túnica, blandiendo una lira y tocado con unas ramas de laurel podías sentirte como el majadero emperador romano, hoy nos gobiernan dementes peores que nos prohíben encender fuego; en cada cruce de calles de cada barrio ardía poderosamente una hoguera, hogueras que competían por ser las más altas, las más duraderas, hogueras que se nutrían de trapos, paquetes de diarios o revistas,  maderas y muebles viejos que parecían no agotarse jamás gracias al esfuerzo acumulativo—hoy le llamaríamos síndrome de Diógenes—que durante los días anteriores niños y no tan niños nos trabajábamos con tremenda ilusión, petardos que con su estruendo divertían y molestaban por igual, no solo durante las verbenas, durante varias semanas anteriores y posteriores a la fiesta, fuegos artificiales, estos protagonistas solo las noches de verbena, merienda-cena, cocas, bebidas, champán—entonces no se sabía del cava, en realidad se descorchaba vino espumoso con tapón de plástico y denominación champán— todo puesto en largas mesas montadas en las calles por los vecinos, cada cual sacaba lo que podía y se llenaba la tripa más de lo que podía, sin reproches, alguna bronca por el inefable niño cabrón, por el vino peleón, nada grave, nada que el baile organizado gracias a la presencia de alguna radio, tocadiscos o conjunto musical de algún “envelat” cercano no pudiera suavizar; con el fin de fiesta, al amanecer, se cargaban las toallas, flotadores, pelotas de goma, bocatas sobrantes, alguna neverita portátil y a la playa, en tranvía, autobús, tren o “600”, según año y posibilidades, el parné era tan escaso o más que en la actualidad, la ilusión infinitamente superior.
La playa podía ser la de la Barceloneta, la más cercana, con sus abarrotados baños de San Sebastián, también Castelldefels era destino concurrido, el año 2010 la verbena fue trágica en esta localidad, por eso prefiero recordar la década de 1960 en la playa de Sant Antoni de Calonge, despuntando el alba, inolvidable partidillo de futbol contra un grupo de ingleses borrachos a los que vencimos gracias al sistema de juego de la época, la furia española, los ingleses no notaban las duras patadas gracias a estar alcohólicamente semianestesiados, de esta manera conseguimos vencer a la pérfida Albión reivindicando ¡Gibraltar Español!, hoy nuestros jóvenes, gracias al eficaz sistema educativo, no saben ni donde está Gibraltar, pero si son capaces de emborracharse antes de divertirse, en lugar de hacerlo mientras se divierten y de este modo dejan sus vidas en la estación de ferrocarril de Castelldefels antes de iniciar la fiesta ¿será también la crisis de la culpable de esta situación?
Otro modo  que entonces los catalanes teníamos de pasar la verbena  y con gran aceptación por cierto, era en la plaza de toros con un espectáculo cómico-taurino para todos los públicos,  con banda de empastre, charlotada, el bombero torero y su cuadrilla de enanos vestidos de luces revolcados una y otra vez por una vaquilla resabiada, ¡una risa por todo el tendido!, una forma de disfrutar libremente, ahora nos prohíben y prohíben y solo recibimos cornadas. Mi memoria histórica es selectiva, prefiere recordar los momentos agradables, me voy a elaborar la coca de chicharrones, pondré el cava en la nevera y disfrutaré por la tele de una selección Española de fútbol que dejando atrás la furia española esgrimida en Calonge, hoy nos embelesa con su tiki-taka, por suerte no todo va a peor.

sábado, 15 de junio de 2013

JOSE IRANZO, VOZ Y CORAZON


Navegando por internet, entre tantas aguas revueltas, entre tanta contaminación, encuentras de vez en cuando un remanso de paz, este es el caso del documental sobre el cantante de jotas José Iranzo, el pastor de Andorra, por desgracia hay que verlo dividido en seis partes vía YouTube, ya que RTVE ya no tiene los derechos, cosas de “perricas”, así está montada la vida, si de José dependiera me temo que todo sería más simple.
Que yo sepa no corre sangre aragonesa por mis venas, pero comulgo mucho con el carácter de los paisanos de esas tierras, la jota es una música interpretada en muchas partes de España, pero es en Aragón donde se le imprime un carácter que te obliga pasar de  escucharla a sentirla; no conocía a José Iranzo, posiblemente su paso por Coros y Danzas lo señalara al llegar la democracia, tan intolerante y resentida como el régimen anterior, los gobiernos españoles son así de reiterativos, no aprenden, durante mi infancia y juventud también se pasaba de puntillas sobre la obra de Alberti, Machado, Lorca y el magnífico cante de Miguel de Molina, me alegro de habérme encontrado con don José y os invito a que le dediquéis unos minutos de vuestro ocio, escudriñar durante menos de una hora en sus vivencias gracias al ameno reportaje de “La 2”, me ha enriquecido, lástima que el audio de su canto no es de gran calidad, compensa que lo que se intuye de su manera de ser te anima a tomar nota.
Queda pendiente una visita a la turolense Andorra, para indagar más sobre su persona,visitar el museo y si es posible conseguir algo de su arte llano.

lunes, 6 de mayo de 2013

TODO ESTA ESCRITO


Rodrigo Segarra el "profe"
El otro día sumergido entre recuerdos encontré la figura del “profe”, Rodrigo Segarra es mi favorito, ya dejé constancia de ello en la anterior entrada “más vendidos que leídos”, ya que estaba en plena faena de remover, busqué en el catálogo de la biblioteca que obras tenían disponibles del querido Rodri, me hice con “Homo Navigator” editada en junio del 2010 por La Patumaire Edicions y lo disfruté con gran placer.
Posiblemente este comentario no sea imparcial. Probablemente sufra de síndrome de Estocolmo tras los años que el “profe” pasó taladrando mis entendederas para conseguir un escaso fruto , más por mi falta de actitud que de aptitud, ¡que desperdicio!, no obstante con el paso del tiempo esa semilla tardía parece que comienza  a apuntar con unos brotes, verdes no por favor, les llamaré esperanzadores. Introducirse en “Homo Navigator” es algo abrumador, conociendo al autor no es sorprendente encontrarte con una obra repleta de exhaustivas referencias literarias, perfectamente documentadas y a su vez admirablemente entrelazadas para dar, con una magnífica aportación propia, un sentido personal a esta narrativa donde se exponen vivencias personales, pensamiento e intimidades confesables y liberadoras. Me siento identificado y en acuerdo con la mayoría de los pensamientos descritos en el libro, incluso en lo más íntimo tenemos alguna coincidencia, con un ligero cambio en cuanto la ascendencia familiar, es un texto de gran riqueza que te incita hacia otros textos, te invita a la reflexión e inevitablemente te activa la conciencia.
Son casi 500 páginas densas pero ricas, en las que, sobre todo a los menos leídos, nos da la sensación de que ya todo está escrito, pero falta mucho por entender, explicar y vivir.

viernes, 12 de abril de 2013

RECUERDOS DE TREMP


El otro día viendo las noticias de acoso y derribo de la institución monárquica, me sorprendió que el abucheo de un pelotón, que ni siquiera llegaba a compañía, de folloneros supuestamente republicanos pusiera la población de Tremp a la vista de toda España y parte del extranjero.
Desde muy joven Tremp entró en mi vida como lugar de vacaciones, mi tío abuelo Francisco residía allí con su esposa Celestina y la pequeña de sus cuatro hijas, la prima Montse, Sisco era un tío de una pieza, tanto es así que superó con creces la función de mi abuelo y yo lo adopté como tal. Recuerdo los viajes desde Barcelona a Tremp en esos enormes taxi Mercedes que se convertían en auténticas latas de sardinas, ya que para hacer rentable el viaje superaban con creces la ocupación de cinco plazas, contándonos a los menores como si fuéramos bolsas de viaje, el trayecto era tortuoso, parada en la Panadella, después paso por Cervera, las rectas bacheadas hasta Balaguer y como remate la sinuosa carretera hasta divisar las laderas de los montes del campamento de oficiales de Talarn, fácilmente identificables pues como si de Hollywood se tratara se podía leer en ellas unas enormes letras blancas con la leyenda FRANCO, FRANCO, FRANCO, por triplicado, como si de una vulgar instancia se tratara y donde el actual monarca, ahora tan cuestionado, contribuyó con su presencia a dar renombre y esplendor, Tremp le sacaba unos buenos cuartos a esos cadetes cuando bajaban de paseo a desfogarse de la disciplina cuartelaria, la lectura del nombre del caudillo despertaba en mí una inmensa alegría ya que significaba que pronto pararíamos en la puerta de “Cal Alegret”, la familia vivía al lado.
El gran Sisco cultivaba un huerto a las afueras de la población, pasado el pinatar, allí recibí mi primera lección de ignorancia ciudadana, los de ciudad nos consideramos equivocadamente superiores a las gentes de pueblo, la realidad es que el día que nos falle el rústico pastor, los agricultores y pescadores, el listillo de ciudad tiene todos los números para desfallecer por inanición, mi labor en el huerto era básicamente la de porteador, el primer día el tío Sisco me dijo “portam lo silló”, mi brillante deducción urbana me llevó a la rápida conclusión de que cansado de tanto cavar necesitaba un sillón para reposar, me pareció exagerado pero lo más lógico, y a toda velocidad comencé a dirigirme hacia la casa dispuesto a cargar con un sillón, Sisco me paró de inmediato indicándome el sencillo recipiente de barro que tan fresquita mantiene el agua, en catalán de ciudad a eso se le llama canti, en castellano botijo y por esas tierras de Lleida y parte de la vecina Huesca lo llaman silló, tenía sed, no fatiga, la gente de campo tarda en fatigarse y cuando lo hace le basta con recostarse bajo la sombra de un árbol o asentar sus posaderas sobre una roca. La siguiente anécdota, aunque escatológica, es muy ilustrativa de lo cagado que era, me encontraba jugando por los alrededores de la estación del tren y mis tripas dieron aviso de la necesidad perentoria de alivio, raudo me dirigí hacia un hangar cercano y descuidado dispuesto a obrar de forma urgente, en cuanto comencé a desabrocharme los pantalones un ejército de escarabajos peloteros comenzaron a precipitarse a mis pies con unas amenazadoras pinzas dispuestos a ponerse manos a la obra, nunca mejor dicho, fue tal el pánico que se apoderó del que suscribe que inmediatamente me estreñí de miedo y abrochándome precipitadamente los pantalones puse pies en polvorosa, dejando a los temibles insectos coleópteros con la mierda en los labios.
También guardo recuerdos que si bien entonces seguían delatándome como finolis de ciudad, ahora me enfadan por las oportunidades perdidas, la tía Celestina me enviaba junto con mi prima Montse a realizar la compra diaria, al colmado de su amiga Pili, cotizadísima por todos los mozos de la comarca más por sus posibles que por sus encantos físicos, pero era y es una mujer simpática e inteligente capaz de manejar la situación del modo de mejor conveniencia para sus intereses, después venía el pan nuestro de cada día, en la panadería los martes y jueves elaboraban una magnífica “coca de recapte”, coca de masa fina y suave cubierta con productos de huerta, una especie de pisto, junto con una sardina arenque, en la actualidad me deleito con tal manjar pero en mi estúpida etapa infantil de niño mimado ni me complacía la verdura, ni el pescado era santo de mi devoción ¡qué desperdicio!, por la tarde, preparándose la anochecida, tocaba asir la lechera y encaminarse hacia la vaquería, esto no era novedad pues en la década de 1960 en mi barrio barcelonés del Guinardó también disponíamos de vaquería, pero el proceso de adquirir la leche difería notablemente, por lo pronto en Barcelona solo veía las enormes lecheras en las que se introducían las medidas de cuarto, medio o litro para dispensar  la leche, si bien olía a vaca verlas no las veía, en Tremp sí, no tan solo podía acceder al establo, también se ofrecía la posibilidad de tomar un sorbito de leche del chorrito que salía de la ubre al ordeñar, el finolis se negaba por supuesto, esa leche era mucho más densa y fuerte de sabor que la de la ciudad, seguro que la causa era la cristianización de la leche en Barcelona a la cual se le administraba generosamente el sacramento del bautismo, la buena leche era otra causa de rechazo del niñato de los cojones.
Son muchos más los recuerdos de mi querido Tremp, familia y vecinos, pero no es cuestión de aburrir con evocaciones tan personales, al fin y al cabo como canta Alaska a quien le importa…    

domingo, 24 de febrero de 2013

LOS PEQUEÑOS DETALLES


Parezco un vate, en cuanto miento la palabra helarte viene el frio a buscarme, ayer nevó en Barcelona, poquito pero lo suficiente para disfrutar un rato, ya conté en mi entrada vivir en la Guineueta el privilegio que tengo de, en diez minutos de paseo, poder  plantarme en plena naturaleza, ayer no pude renunciar  y disfruté unos minutos de la nevadita junto a mi hija y mi perra “India”.
Son los pequeños detalles los que nos permiten vivir grandes sensaciones o sufrir grandes decepciones, un copo de nieve es  algo minúsculo que puede convertirse en felicidad o problema, una baya de cayena te pude alegrar o fastidiar un guiso, una palabra puede ser genial o fatal según su interpretación, la vida está salpicada de pequeños detalles en los que generalmente solo reparamos cuando nos afectan de forma negativa y que muchas veces dejamos pasar perdiendo la ocasión de disfrutar o hacer disfrutar, que entiendo es lo mismo, los detalles no se buscan, se encuentran y se utilizan y son buenos o malos dependiendo de la intención o recepción de los actores lo cual es un nuevo detalle añadido. Los pequeños detalles son amigos de la pausa y la tranquilidad, esta conducta frenética por la que nos conducimos evita saborear la dulzura de nuestra existencia acercándonos momentos tan amargos como gratuitos.
Hay algo seguro, nos vamos a morir, por eso me niego a perderme el placer de disfrutar de esos pequeños detalles.

viernes, 1 de febrero de 2013

TRADICIONES (REGIMEN)


Comienza Febrero mes repleto de tradiciones, mañana mismo es la fiesta de la Candelaria toca retirar el nacimiento que montamos para celebrar las fiestas navideñas el pasado 13 de Diciembre fiesta de Santa Lucía, en la población de Molins de Rei se celebra una feria de clara proyección agraria, es una excusa perfecta para dar buena cuenta de un copioso almuerzo y después comprar en la feria cuatro plantitas o algunas simientes para que  el “cuñao” plante en el huerto, no obstante creo que este año pasaré ya que el año pasado sufrí la masificación del evento y me agobié bastante, hubo un momento en que me desplazaba levitando por los efectos de los apretujones de la gente, así que me centraré en el día 7 que es jueves lardero.
Llega carnaval y el jueves 7 se impone un ágape a base de tortilla, butifarra de huevo y coca de chicharrones, os preguntareis como me lo montaré en pleno régimen, pues bien tal como indico en el título la tradición bien merece poner al régimen entre paréntesis, así que procederé tal como sigue. Compraré huevos de corral, butifarra de huevo en el colmado “Can Palet” de Ullastrell para envolver en tortilla a la hora de cenar y culminaré con una coca de chicharrones de elaboración casi propia, os explico la simplicidad de la tortilla y la coca:
LA TORTILLA
-          2 huevos de corral por cabeza.
-          Butifarra de huevo.
Cortamos un trozo de butifarra de huevo, cortaremos a rodajitas o en forma de palitos dependiendo de cómo queramos la tortilla si redonda o alargada, ponemos la sartén a calentar con un hilito de aceite de oliva y cuando esté bien caliente incorporamos los huevos bien batidos e inmediatamente la butifarra troceada, revolvemos un poco y procedemos a envolver o darle la vuelta a la tortilla, cuajar al gusto y servir con un buen pan con tomate o a pelo.
LA COCA
-          2 paquetes de masa de hojaldre de 230 g. “La cocinera”
-          Un pellizco de harina para trabajar la masa
-          300 g. de chicharrones
-          1 huevo
-          80 g. de piñones
-          Azúcar
Abrimos los paquetes de masa de hojaldre, yo utilizo la marca “la cocinera” ya que vienen muy bien enrollados en un práctico papel vegetal que va ideal para la bandeja del horno, extendemos la masa un poco con el rodillo y cubrimos con una ligera capa de chicharrones bien desmenuzados en el mortero, ponemos encima la otra masa de hojaldre también bien extendida y volvemos a cubrir con otra capa de chicharrones, envolvemos todo y trabajamos la masa para que mezcle bien con los chicharrones, nos ayudamos de un poco de harina para trabajar mejor, extendemos bien con el rodillo sobre el papel vegetal y cortamos con un cuchillo al tamaño del papel haciendo a su vez unos pequeños cortes en todo el borde, pintamos la coca con huevo batido y terminamos con piñones y azúcar al gusto, ya solo nos queda hornear a 200⁰ entre 18 y 20 minutos. El horneado es muy relativo, todo depende del horno y del grosor de que nos haya quedado al extender la coca, un truco es levantar por una esquina el papel sobre el que estamos horneando y cuando la coca empiece a no doblar y tomar rigidez es el momento de apagar el horno y dejar que termine de hacerse con el calor residual, vigilando siempre para que no se tueste demasiado. Con la masa que nos sobra al cortar, podemos hacer cocas pequeñitas que son ideales para un picoteo o acompañar con algún vinito dulce o infusión.
Esta es una buena forma de entretener el estómago la noche de jueves lardero, regándolo con un buen cava fresquito, después máscaras, juerga y desenfreno hasta el miércoles de ceniza cuando enterraremos la sardina y comenzará la Cuaresma para preparar la Pascua, con los consabidos viernes exentos de carne que tan bien burlaremos con cocidos y potajes de bacalao, atún… pero esa ya será otra historia.

domingo, 9 de diciembre de 2012

DIA DE MERCADO EN VILAFRANCA DEL PENEDES


pintura de http://www.muntaneperpinya.com/
Ayer me levanté sin ganas de agobios, consulté el calendario de mercados de Cataluña vi que en Vilafranca del Penedès tocaba mercado y para allí que me encaminé, a las 9:45 entraba en el Ordal, paré, entré en Cal Pelegrí  y di buena cuenta de un par de huevos fritos acompañados de panceta a la brasa con alioli regándolo con un porrón de vino autóctono de Subirats , una vez reconfortado continuo ruta hasta Vilafranca del Penedès donde callejeo disfrutando de los múltiples puestos de frutas y verduras frescas, embutidos de la tierra y de tierras de Extremadura, Galicia, León… no me puedo resistir y cargo en mi bolsa con unos chorizos gallegos y otro superpicante del Bierzo (hoy toca bocata de esa pieza), en otro puesto de salazones me espera un sublime morro de bacalao de kilo que también entra en mi bolsa para preparar ya veremos como el próximo fin de semana, cierro con unas cuantas mandarinas y abandono esa zona acotada por Belcebú abarrotada de tentaciones, saliendo encuentro una zona de venta de animales vivos de pluma y pelo, gallinas, codornices, patos, faisanes, pintadas, conejos… lo dejo estar, el próximo fin de semana celebran en la misma población la fira del Gall donde se podrán adquirir esos animales vivos con derecho a que el matarife realice su trabajo y te puedas llevar el animal listo para guisar.
 Con el zurrón lleno, tomo un aperitivo y salgo de la población en dirección a Sitges, por medio paro en la población de Canyelles para comer, me ofrecen una calçotada o un xató, pero hace frio y como mi mesa está al lado de la chimenea de leña, me decanto por una sopa de galets con pilota más una espaldita de cordero al horno, culmino con unos higos frescos macerados en marc de cava. Sigo hacia Sitges, en cuanto diviso el mar bellísimo, bajo la luz de un sol de atardecer sin una nube que reduzca su esplendor, no dudo en enfilar la carretera de las costas de Garraf para retornar a Barcelona.
 Han sido ocho horas bien aprovechadas, sin prisa pero sin pausa, sin necesidad de pagar peaje, disfrutando de carreteras con encanto, poblaciones con encanto y a tiro de piedra de casa, ¡Qué fácil es disfrutar de la vida!

jueves, 18 de octubre de 2012

TODOS LOS SANTOS, UNA IDEA

Se aproxima la festividad de Todos los Santos, si alguien tiene pensado pasar unos días de desconexión en un lugar tranquilo aconsejo Aire, un complejo rural situado en Uña, provincia de Cuenca, es un lugar cómodo que ofrece varias opciones de alojamiento, económicamente factible y con múltiples posibilidades para no aburrirse, a tiro de piedra del nacimiento del rio Cuervo, de la Ciudad Encantada, a media hora de Cuenca y con un entorno inmediato relajante y a la vez excitante. Si a eso añadimos una buena cocina estofados, escabeches de caza pelo y pluma, el inevitable Morteruelo… para mi gusto lo más flojo el Resolí un licor típico de la zona que no me hizo mucho “tilín”, me gustan los digestivos duros.
Si os apetece acercaros, las fechas por clima son ideales y no perdáis la ocasión de visitar el parque del hosquillo, reservad con tiempo la visita.
Tomad aire.

lunes, 1 de octubre de 2012

VIVIR EN LA GUINEUETA


Vivo en el barrio barcelonés de la Guineueta, es una zona con superávit de espacios verdes que además linda con la sierra de Collserola, eso le da una gran facilidad al perro para sacarme a pasear y realizar pequeñas excursiones . Antes o después es imprescindible pasar por la churrería de toda la vida en la calle Guineueta, según horario si es de ida o de vuelta serán churros, “xuxos”, patatas… una churrería da mucho juego.

Una vez de regreso a casa, toca una duchita para tonificarse y salir a tomar algo ya que descansar está difícil, el perro ya tiene tomado el sofá, el barrio tiene múltiples posibilidades, pero voy a destacar dos. Aunque existe un bar muy bien situado en la entrada del parque de la Guineueta, el magnífico recuerdo que tengo de él durante los años 80 y sus insuperables tapas me tira hoy en día para atrás ya que está regentado por chinos con buena voluntad y poco agrado, no tengo nada contra esos infatigables y sufridos orientales, pero los prefiero en oriente y cuando pienso en los años vividos me entristezco y lo que ahora me conviene es todo lo contrario, así que vamos a por lo que me satisface:

-          La bodegueta d’en Miquel  ideal para hacer el aperitivo, no es el emblemático Quimet & Quimet de Poble Sec, pero si tiene suficiente encanto y calidad para quedar satisfecho sin que tenga que usar transporte público, ¡el vermutete al poder!


Cierra los domingos
-          La tapa d’or  bombas bravas y bravas bombas si os gusta el picante este es vuestro sitio, buenas tapas de cocina callos, pulpitos y calamares en salsa… dejar que os canten, el enlace de Google maps no es muy fiable, la calle Lorena tiene 3 jardines interiores la dirección del bar es el 33-35 sito en el 2º jardín, pero lo encontraréis en el jardín posterior.

Este fin de semana se celebran en el barrio las fiestas de San Froilán, que reúne a la comunidad gallega, otro día comentaré la gastronomía gallega en la Guineueta. Concluyendo es mejor las bravas de siempre, que las “blavas” del chino (en catalán blavas significa azules) que aunque existen no me llaman, no me llaman.